La vuelta al trabajo no siempre es fácil y septiembre siempre nos trae esa sensación de “volver a empezar”. Volvemos al cole, a prepararnos para una nueva etapa y no es casualidad que este mes, más que ningún otro, nos conecte con la idea de renovación y nuevos comienzos. Desde pequeños, nos hemos acostumbrado a que septiembre marque el inicio de un nuevo curso escolar. Por eso hoy te voy a dar 5 consejos para hacer la vuelta al trabajo más fácil.
Recuerdo con claridad esos días previos al inicio de clases: el bullicio en casa mientras buscábamos los libros entre los viejos de mis hermanos y conocidos, intentando reciclar lo que se pudiera. Los libros nuevos los envolvíamos con plástico para protegerlos del desgaste del uso. Preparábamos el estuche, las libretas, los horarios… Durante varios días, nos dedicábamos con entusiasmo a estas tareas que, aunque parecían menores, tenían una importancia enorme.
Eran un ritual que simbolizaba la preparación para un nuevo ritmo, una nueva materia, y en definitiva, un nuevo estilo de vida. Pasábamos de las vacaciones a la responsabilidad diaria de asistir al colegio, cumplir con un horario establecido y, por supuesto, con las tareas posteriores que aseguraban nuestro aprendizaje.
¿No te parece que en la vida adulta, al volver de las vacaciones, necesitamos también una preparación similar?
Al igual que cuando éramos niños, el regreso a la rutina después de un descanso prolongado requiere una transición. Se trata de introducir gradualmente en nuestras vidas aquellas tareas que ayudan a nuestro cerebro a entrar nuevamente en acción. No basta con regresar y retomar el trabajo de golpe; es más efectivo hacerlo de manera consciente y organizada, facilitando así una adaptación más suave y efectiva. Para muchos, septiembre no es solo el fin del verano, sino el comienzo de una nueva etapa profesional, con nuevas metas y proyectos. Pero, ¿Cómo hacemos para que este retorno sea efectivo y significativo?
Te comparto 5 consejos que considero esenciales para esta transición y hacer la vuelta al trabajo más fácil:
1. Reconexión Mental: El Punto de Partida
La reconexión mental es, sin duda, el primer paso. Para mí, es la parte más importante porque implica volver a conectar con mis proyectos y metas. Preguntarme: ¿Cuáles son los proyectos que quiero abordar primero? ¿Por dónde voy a empezar? ¿Qué cambios quiero introducir este año, y por qué? Reflexionar sobre el propósito detrás de cada proyecto también es fundamental: ¿Para qué estoy haciendo esto? ¿Para quién? Tomarse un tiempo para visualizar y planificar ayuda a aclarar la mente y a definir un rumbo claro. Es como preparar el terreno antes de sembrar, asegurándonos de que estamos listos para lo que viene.
2. Reconexión Física con el Entorno Laboral
El siguiente paso es la reconexión física con nuestro entorno de trabajo. Esto implica establecer horarios claros para nuestras actividades profesionales. Escojo un lugar y una hora específica para trabajar en mis proyectos o para pensar en ellos. La clave aquí es reestablecer una rutina que ayude a mi cuerpo y mente a recordar que es momento de concentrarse. Al crear un ambiente propicio para el trabajo, facilitamos la transición del estado de relajación a uno de productividad.
3. Reconexión con el Propósito
Esta parte es crucial: recordar por qué hacemos lo que hacemos. Reflexionar sobre nuestro propósito profesional nos da la fuerza y la motivación necesarias para seguir adelante. ¿Por qué he elegido este camino? ¿Qué impacto quiero tener a través de mi trabajo? Pensar en el valor que aporto con mis acciones no solo me ayuda a encontrar sentido en lo que hago, sino que también refuerza mi compromiso con mi profesión. Es una forma de volver a encender esa llama interna que nos impulsa a seguir mejorando y creciendo.
4. Reconexión Digital
Si durante las vacaciones hemos logrado desconectar de las redes y los correos electrónicos, ahora es el momento de reconectar, pero con equilibrio. No se trata de lanzarnos de lleno y estar disponibles todo el día; más bien, debemos establecer horarios específicos para revisar correos y redes sociales profesionales. Esto permite que el trabajo digital no consuma toda nuestra energía, sino que sea una herramienta que utilizamos de manera consciente y efectiva.
5. Reconecta con tus Redes Profesionales
Es momento de retomar esas conversaciones que quedaron en pausa antes del verano. Envía ese correo de recordatorio, retoma conversaciones pendientes, o agenda reuniones virtuales o llamadas telefónicas. Lo importante es volver a conectar con tu red profesional, hablar de temas relacionados con tu ámbito de trabajo, y activar tanto tu aspecto emocional como intelectual. Te sorprenderás de lo motivador que puede ser sentirte nuevamente conectado con tus colegas y contactos, y de lo mucho que esto puede revitalizar tu energía profesional.
6. Actualízate: Lee Artículos y Material Profesional
Dedica tiempo a leer artículos, informes o libros relacionados con tu campo de trabajo. Esto no solo te mantendrá al día con las últimas tendencias y novedades, sino que también te permitirá absorber nuevas ideas y perspectivas. Leer sobre lo que otros están haciendo y los desafíos que enfrentan puede ser increíblemente inspirador. Además, la energía que se desprende de otros profesionales comprometidos y apasionados puede contagiarte y motivarte aún más.
La Importancia de Trabajar los Cuatro Aspectos del Equilibrio.
¿Te das cuenta de que reconectar con el trabajo después de las vacaciones implica trabajar en los cuatro aspectos del equilibrio: intelectual, emocional, físico y espiritual (o de propósito)? Tanto desconectar como reconectar requieren un esfuerzo consciente en estos cuatro ámbitos. Es fundamental darse cuenta de que nuestra motivación no surge de la nada; es el resultado de un trabajo interno continuo, un esfuerzo personal que depende de cada uno de nosotros.
Mi Opinión para hacer la vuelta al trabajo más fácil.
Entonces, ¿Qué tal si nos tomamos un tiempo para reflexionar sobre estos aspectos y planificar cómo abordarlos en este regreso a la rutina? Recuerda que generar tu propia motivación es un trabajo constante, que requiere intención y dedicación. Cada uno de nosotros, a su manera y a su ritmo, tiene que hacer el trabajo necesario para reconectar con el propósito y encontrar el equilibrio que nos permita seguir avanzando con energía y claridad.
¡Feliz regreso a tu nueva etapa!